mayo 24, 2011

La despedida. por Melina Laura Jaureguizahar


UN INMENSO REGALO PARA TECA:
Teca
Teca se sienta a un costado de su cama, mira a través del cristal del ventanal que ocupa media pared de su habitación. Afuera el sol brilla y las aves cantan, es un hermoso día de primavera.
Poco a poco se incorpora, bosteza y estira sus brazos, como llegando al mismo cielo. Su cuerpecito ya está relajado, listo para una nueva aventura.
Sin embargo, hoy debe realizar una tarea que conjuga tintes de alegría y emoción, con algo de melancolía y tristeza.
Pronto regresará a casa, a su tierra natal, esa donde quedaron sus seres amados y los recuerdos… y tantas otras cosas. Cuando piensa en ello, una sonrisa angelical se dibuja en su rostro y no ve la hora de estar sobre ese avión, que la de volver a su hogar.
Sin embargo, en este lugar de paso, ocasional si se quiere, ha conocido a muchos amigos. Teca es inteligente, atrevida e ingeniosa. Pero por sobre todas las cosas amable y bella interiormente, por eso los conocidos de esta latitud lejana, pronto fueron sus nuevos amigos, que no desplazaron a los anteriores, pero sin embargo, lograron hacerse un lugarcito en su corazón.
Al pensar en ello, la niña llevó su diminuta manito al pecho… midió con su puño el área que creía ocupaba el corazón. Entonces pensó: “si en sólo un puño de espacio caben tantas personas, lugares, acciones… como no voy a hacer un hueco en mis maletas para llevar un trozo de cada uno de ellos. ¡Eso haré, al menos hasta regresar!”
Sin pensarlo dos veces, Teca salió corriendo a las calles, tomó fotos de su barrio, se abrazó a sus amigos, recolectó piedras del paisaje pero sobre todo, llenó sus ojos de ellos, y su alma a más no poder.
Por la noche, Teca cerró la maleta con ayuda de Jorgito, quien recomendó a la niña se sentara sobre ésta, para obligar al cierre a ceder.
Luego de despedir al niño, sonrió satisfecha, o mejor dicho, satisfecha y feliz de haber logrado su cometido.

mayo 22, 2011

FOTOSINTESIS:

Siempre que Teca va a contar algo nos llama a voces como ahora:
        _ ¡Corran amigos, corran amigas cuenten lo que aquí les voy a contar!.
Claro que todos corremos es la mejor contando historias, salen de su cabeza como pelos a m-o-n-t-o-n-e-s así que a escucharla y nada más.
   _ Una vez que caminaba con mi amigo Jorgito (justo es cuando nos miramos todos con dudas) _ Si _ afirma ella _ con mi amigo Jorgito chiquito, cotorro, pájaro zun zún, ruiseñor hasta conejo y todo aquello a lo que él se parece, así que no miren así. Caminando por el pueblo sentimos un llanto así Uhaaaaaa, Uhaaaaaa-, asombrado nos miramos y empezamos a buscar por el lugar de donde podía venir aquel horroroso llanto cada vez más fuerte.
Quedamos intrigados pero quietos, atentos escuchando lo que podía ser una intrigante historia. Así que la dejamos continuar:
   _ Jorgito es saltarín ustedes lo saben corrió de un lado al otro más nada encontró pero aquel llanto seguía con fuerza. Me moví despacito…
Claro tenía que ser despacio he olvidado decirles que Teca es gorda como un globo gigante así que se mueve despacio… eso no lo voy a “criticar” como dice la maestra.
También el abuelo Ramón dijo que no debemos hablar sobre los defectos físicos y aunque la maestra explicó que ser gordo no es un defecto la verdad es que Teca no corre como Anastasia que es la campeona en eso de comer.
Pero… dejemos esto ahí, escuchemos su cuento porque es mejor así._ Despacito_ continúo Teca su cuento_ mientras más avanzaba hacia el rosal de casa de la señora Mari Pili más fuerte escuchaba aquel llanto, Jorgito, saltaba, brincaba corría cada vez más rápido que yo pero lo descubrí primero que él. Era, un Mar pacifico quien lloraba. Llamé a Jorgito y le conté pero con cara de “no puede ser”, me miró así que lo tomé del brazo y acercándome a la flor le dije:
  _Señorita Mar pacifico, ¿se puede saber porque grita tanto?_ Más solo escuchamos otro Uhaaaaaa más fuerte como respuesta.
Entonces Jorgito me apartó con fuerza diciendo:
    _Teca ahora si estás loca, ¿Dónde se ha visto que las flores lloren? 
Es que a veces este niño se pone tonto y como no va a la escuela no sabe que las flores son seres vivos nacen, crecen se alimentan y mueren así es que si hacen todo eso como no van a llorar.
Por eso nos acercamos más a la flor él sin creer lo que yo decía.
Cuando estuvimos al lado esa curiosa flor, escuchamos pasos. Alguien se acercaba rápido a nosotros. Me viré allí estaba Mari Pili la dueña de las flores en este pueblo. En atención como soldados sorprendidos nos quedamos.
   _ ¡Así que ahora te dedicas a tomar lo que no es tuyo Teca ¡
Dijo Mari Pili con un tono igual que al de mi Abue cuando nos regaña por hablar en voz alta dentro de la biblioteca. Así que con mucho respeto le contesté:
    _ ¿ Quién dijo eso señora Mari Pili? solo le mostraba a Jorgito el Mar pacifico aquel que está llorando.
Pero ustedes saben cómo es ella así que empezó su interrogatorio sin dejarme ni chistar:
   _ ¿A quien le decías?... ¿me estás tomando el pelo? pero… ¿por quién me tomas? yo no estoy decrepita. Estás sola y si a tiempo no llego bien sé que arrancarías una por una mis flores.
  Le expliqué que nunca tomo lo que no es mío porque bien claro la Abuela dice que lo ajeno se respeta. Pero en ese momento Jorgito comenzó a llorar así que tuve que atenderlo pobre amigo mio se asustó con los gritos de la señora Mari Pili, me viré para atenderlo así que se complicó más mi situación porque por más que expliqué ella nada entendió.
Dije que no era mentirosa que no cojo lo que no me dan que Jorgito me había dado un tirón porque no entendió lo de la flor.
Escuchen ustedes lo que la señora Mari Pili entendió:
     _ Así que estás ojerosa, recoges lo que no te dan y encima quieres darme un empujón para coger mi flor.
Así que llamó a mi abuela mientras amigo reía sin parar y yo más roja que un tomate escuchaba como cada palabra que decía era malinterpretada.
Abue con mirada severa sin palabras exigió me disculpara con Mari Pili cuando para terminar el enredo comencé a pedir disculpas la Mari Pili miró hacia su rosal y caminando derecho hacia el Mar pacifico dijo:
     _ ¿Te has fijado Margara? con la algarabía de tu nieta mi flor está llorando. Mira fíjate en las gotas que corren por sus verdes hojas.
Miré a mi abuela tomé a mi amigo de la mano y nos fuimos dejándolas a solas. Quería estar lejos de allí.
Y entonces fue cuando me preguntó:
      _ Teca, ¿cómo es eso que las flores lloran?
Entonces le expliqué que cuando se riegan todos los días las plantas ellas absorben por sus raíces el agua junto a las sales minerales que extraen de la tierra donde crecen empujándolo todo por su cuerpo alimentándolo y que ese proceso se llama fotosíntesis.
      _¿Foto, qué?_
       _Fotosíntesis, chico, la forma en que las plantas transforman la energía solar junto a una sustancia que está en el aire y que se llama dióxido de carbono_
      _Teca, eso está complicado, yo solo te pregunté ¿si es cierto que lloran?_
      _Pues lloran, porque las hojas traspiran y las goticas de agua que beben por sus raíces, brotan por sus hojas_
     _¿Por qué tiene que ser lágrimas, a lo mejor es que se están haciendo pipí?- expreso mi amigo.
Pero ya alcanzándome, venía casi corriendo Abue. Escuchaba sus pasos y no quería mirar atrás. Imaginaba su severa mirada. No me perdonaría lo de la Señora Mari Pili. Abue dice que a los mayores, siempre hay que respetarlos. Así es que vine derechito para acá, no fuera a ser, que la cosa terminara con más lágrimas.
Y deje a Jorgito con la duda: ¿fotosíntesis o pipí? caminaba él repitiéndose, muy bajito.

mayo 20, 2011

Bitácoras Ignotas: Las palabras y la infancia

Bitácoras Ignotas: Las palabras y la infancia Reseña realizada por Lesbia Quintero, Profesora, Escritora, Amiga, entre muchas otras profesiones, que la hacen multiplicar esfuerzos personales, para apoyar a cuantos disfrutamos su compañía. Para este modesto espacio, es un ORGULLO, contar con su opinión. Gracias Les.

mayo 16, 2011

Al fin no es invisible

Llegué asustado a casa, mi madre preocupada e insistente quería saber. Yo ni hablar podía. Tomé agua, mucha agua. No es que tuviese miedo, ni que hubiera visto al diablo, no. La cosa fue peor.
Resulta que hace días, Teca anda muy pero muy misteriosa, no quería hacer las tareas con la pandilla, bañarse en el río, ni montar bicicleta, en el parque.
Mas hoy estuvo diferente, habladora y cuentista como nunca antes, pero no  hablaba con nosotros.
Hablaba "ante nosotros con su famoso amigo Jorgito". Por eso cuando salimos de clase, José Rolando fue el de la idea de seguirla.
Cuando sonó el timbre de salida, y con cautela la seguimos, le extendió la mano a alguien y la escuchamos cuando dijo:__ Llegó la hora Jorgito, vamos.
A su lado no había nadie.
Así que como tanta otras veces, pero esta, con razón como José Rolando, la dimos por loca. Muy loca.
__ Verás que bien has quedado,  nadie podrá negar que existes y que eres mi mejor amigo- decía la Cuentacuentos- Tú calla, ya verán ellos, cuando ponga tu  foto en el centro de la plaza, si eres o no eres, bien visible.
Eso creímos entender los que más cerca de Teca avanzabamos.
 Llegó a la plaza, abrió su cartera escolar, saco un rollo de papel muy largo, martillo, puntillas y trozos cuadraditos de cartulina. Comenzó a clavar un cartel, que no podíamos ver. Ella no se quitaba, atenta y como encantada miraba y miraba, mientras nosotros, desesperados, nos fuimos acercando al lugar, sin darnos cuenta.
Cuando con mis propios ojos y cada quien con los suyos, vimos lo que vimos, no podíamos creerlo. Es que si no hubiese estado allí y José Rolando me lo contara, no lo creería.
Vean ustedes mismos, lo que nosotros vimos.













Ella se fue tomando de la mano al famoso "amigo invisible", diciendo bien alto: __ Quiero ver quién será ahora, el valiente que no creerá que existes. Y no digo más porque a buen entendedor, pocas palabras bastan. Vámonos de aquí Jorgito.

Lo veo y no lo creo, lo vi y ahora si que como su abuela hay que decir, que Teca, es mucha Teca.

mayo 10, 2011

Cuando nace la mañana


Canta y canta el ruiseñor,
de la montaña
hasta el bosque,
trina feliz al sinsonte
cuando apenas sale el sol.

Me gusta el enorme campo,
que rodea mis mañanas,
salgo alegre a mi ventana
trino y canto al despertar.

Sueño volar por los campos,
corro a la verde campiña,
que me invita a disfrutar.

Canto y trino
trino y canto,
cada día al levantar.

Teca, Córdoba 2011.